¿Por qué yo?

¿Por qué habrías de escuchar mis canciones entre las millones de composiciones que hay en Spotify o cualquier otra plataforma digital?

Pues mira, no lo sé. Quizá porque soy verdadero, quizá porque alguna vez has sentido lo mismo que yo, o quizá porque te sientes identificado con lo que escribo. No sé.

Puede que no tenga un vestuario llamativo, ni un estilo provocativo, ni cree conflictos en las redes, ni sea el abanderado de esta o aquella causa. No lo critico, ojo, pero no es mi estilo.  El caso es que desde que era pequeño aprendí el valor del trabajo y de que nada se consigue sin esfuerzo. Porque lo que fácil viene, fácil se va. Por eso intento que mis composiciones sean fruto de un trabajo serio y honrado, sin artificios y siempre con respeto hacia quien escucha.

Por todo ello, te invito a que hagas un alto dentro de la prisa que todos tenemos, te acerques a algunos de mis discos y escuches con atención. ¿Quién sabe? Lo mismo nos encontremos en este camino.

Te espero.

¿Totalmente original?

Ser original, dicen, es la clave. Pero, ¿qué significa eso exactamente? ¿Es hacer algo que no ha hecho nadie antes? Como todo en esta vida, ni blanco ni negro, más bien gris.

Y es que uno es uno, pero no sería ese uno sin todas las experiencias vividas y todas las influencias que ello conlleva. En esto de la música todo el mundo tiene y ha tenido influencias. Nadie hace música sin haber oído música. Y cuánto más música se oye, más capacidad de composición se tiene.

Cuando aparece alguien nuevo en el panorama musical, todo hijo de vecino lo primero que hace es intentar averiguar a quién se parece. Y siempre se oye aquello de: “Me recuerda a fulanito o menganita”.

Por ello, es una temeridad (que termina en fracaso) intentar renegar de tus influencias. Lo que uno tiene que intentar es asumir todo lo que ha oído, interiorizarlo, mezclarlo, y añadir su estilo propio. Ese es el verdadero arte; soy único, sí, pero es de bien nacido ser agradecido.

Y en ello estamos…

Es curioso eso del éxito

Sí, sí que es curioso. Después de mucho leer y mucho escuchar a expertos en marketing y en esto de las redes sociales, uno llega a la conclusión de que el éxito es bastante caprichoso o, por decirlo de otra manera, arbitrario.

Es cierto que todo parte de la base de que el producto que se presenta al público sea un buen producto (aunque hay algún que otro producto exitoso que ya le vale), pero aun así, eso no es suficiente por sí solo.

También hay quien dice que todo es cuestión del dinero que se invierta en campañas publicitarias, radio, tv, etc. Pero ni siquiera eso es garantía de éxito. Entendiendo por éxito que el público acepte tu trabajo y lo haga suyo.

Por ello, y para no morir de angustia en el intento, llegué a la conclusión de que si se busca el éxito lo primero es ser honrado con uno mismo y con aquellos a los que queremos dirigirnos: hay que formarse, hay que estudiar, hay que trabajar y después hay que componer con la intención de que tu siguiente canción sea tu mejor canción (harto difícil, por cierto).

Y, sinceramente, eso de decir “yo compongo para mí” es poco menos que una falacia. Porque, ¿qué es de una canción si no la escucha nadie? Es como aquella famosa pregunta: ¿si un árbol cae en un bosque y nadie lo oye, hace ruido?

Ciertamente, la vida está hecha de momentos.

Quizá lo más difícil sea darse cuenta de qué momento es verdaderamente importante para disfrutarlo lo más profundamente posible. Y es que, a veces, nos perdemos en lo accesorio, y, estarás de acuerdo conmigo, no está la vida para ir perdiéndola en tonterías.

Yo, que soy medio obsesivo, por no decir totalmente, siempre intento rascarle al día algún momento memorable. Y no se trata de buscar cosas grandiosas, muchas veces lo que mejor funciona son los pequeños detalles… y si son detalles con compañía, aún mejor.

Y luego, hay otros momentos que son proyectos que te revolucionan la cabeza, y que hacen que te dediques a perseguirlos hasta que se convierten en realidad. Y yo, en este 2020 tengo un nuevo proyecto musical en la cabeza. Y ahí estoy, comenzando, pensando y creando. Y espero que tú, que has leído hasta aquí, me acompañes en el proceso.
Aquí seguiré compartiendo los avances y, espero, que al final, disfrutes del resultado.

GRABACIÓN DEL DISCO «ARCOÍRIS»

Arcoíris empezó a gestarse en septiembre de 2016. Durante estos meses hemos trabajado duro para conseguir que el trabajo final sea lo suficientemente bueno para que tú, como oyente y crítico, lo disfrutes. Y en este proceso siempre ocurren cosas que forman parte de la creación del disco pero que, obviamente, se escapan a los límites de un CD. Y me gustaría que esta sección podamos, tú y yo, hablar de estas cosas.
Por ejemplo, al inicio del trabajo, hay que decidir qué temas se incluirán. Así, que de un total de 20 canciones, escogimos las 12 que conforman el disco. ¿Por qué estas y no las otras?
Intentaré ir contestando a esta y otras curiosidades de forma periódica y me gustaría que me acompañaras y, sobre todo, que participaras. ¡Ánimo!»

INICIO DE GIRA «ARCOÍRIS»

Me gustaría conocer tu opinión acerca de las experiencias que has vivido en cualquiera de los directos de la Gira «Arcoíris»

Tus vivencias le dan sentido a la música en directo.

Gracias por participar