Es curioso eso del éxito

Sí, sí que es curioso. Después de mucho leer y mucho escuchar a expertos en marketing y en esto de las redes sociales, uno llega a la conclusión de que el éxito es bastante caprichoso o, por decirlo de otra manera, arbitrario.

Es cierto que todo parte de la base de que el producto que se presenta al público sea un buen producto (aunque hay algún que otro producto exitoso que ya le vale), pero aun así, eso no es suficiente por sí solo.

También hay quien dice que todo es cuestión del dinero que se invierta en campañas publicitarias, radio, tv, etc. Pero ni siquiera eso es garantía de éxito. Entendiendo por éxito que el público acepte tu trabajo y lo haga suyo.

Por ello, y para no morir de angustia en el intento, llegué a la conclusión de que si se busca el éxito lo primero es ser honrado con uno mismo y con aquellos a los que queremos dirigirnos: hay que formarse, hay que estudiar, hay que trabajar y después hay que componer con la intención de que tu siguiente canción sea tu mejor canción (harto difícil, por cierto).

Y, sinceramente, eso de decir “yo compongo para mí” es poco menos que una falacia. Porque, ¿qué es de una canción si no la escucha nadie? Es como aquella famosa pregunta: ¿si un árbol cae en un bosque y nadie lo oye, hace ruido?